SANTO DOMINGO, República Dominicana (16 Marzo 2026).- De norte a sur, de este a oeste y viceversa los parques y plazas dominicanas en pueblos del interior y la Capital dominicana han sido convertidos en dormitorios.
En los bancos y bordes de jardineras duermen día y noche “tecatos”, borrachones y “locos”.
En esos mismos lugares, bajo excepciones, generalmente realizan sus necesidades fisiológicas.
Los parques y plazas han perdido el atractivo para la ciudadanía, que acudía a ellos a conversar con amigos y relacionados en “peñas diarias”.
